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EL OJO

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Rodrigo Siderakis

Y RODÓ EL BALÓN...A 17 AÑOS DEL MUNDIAL DEL 82'

  El auge y la caída, serían dos palabras que resumirían el año 1982. El "milagro chileno" comenzó a desplomarse justo en el momento preciso. La "roja" de Santibañez era la mejor selección de América y la economía de Pinochet era ejemplar para todos los liberales del planeta.

   Al ritmo de Carlos Humberto Caszely se enloquecían muchos compatriotas con la esperanza de ser los mejores del mundial de España 82, y al ritmo de los bototos militares se despertaba la otra mitad de la patria para declarar obligadamente en los cuarteles de la CNI.

   Aquél, fue el año de la muerte de dos "crack" de la política chilena, el ex-Presidente Eduardo Frei Montalva y el líder sindical Tucapel Jiménez quien fue ultimado con dos balazos en la cabeza.

    Chile se preparaba para lo mejor. Pedro Carcuro nos hacía soñar con sus orgásmicos relatos del gol de "Pato" Yañez en Asunción..."Quedan pocos minutos para que finalice el encuentro, la diagonal de Moscoso, Yañez, Yañez, Yañez, Patriiiiiicioooooo Yañez, Yañez en el gol de Chile". De esa manera se rompía el equilibrio. A medida que la selección estaba más cerca de alcanzar los sueños de todo un país, la economía del mismo, estaba más cerca de una profunda recesión.

   Lo cierto es que nada importaba. Los "milicos" inflaban el globo mundialista con la ayuda de don Francisco, Enrique Maluenda y Sesenta Minutos, como así mismo, los "babosos" auditores movían sus cabezas de convencimiento en busca del alfiler que lo haría explotar todo.

   Constantino Siderakis, fue uno de esos tantos jóvenes que observaban atónitos, a través de la televisión, cada uno de los pasos del equipo de Santibañez, pero nunca imaginó que estaría tan cerca de sus ídolos.

   "Yo vivía en Ovalle y cursaba el octavo básico en el colegio San Viator que era de curas españoles. Éstos, se prepararon para recibir con orgullo el mundial de fútbol en su país .Es así como, las murallas del colegio se llenaron de banderas, fotografías, poster, y calcomanías del "naranjito" que era el símbolo de la copa mundial.

   Hasta ese instante el dólar se mantenía en 39 pesos y era un verdadero paraíso comprarse automóviles, electrodomésticos y sobre todo televisores para ver en vivo y en directo los triunfos de la "roja".    "Mis papás se compraron un auto Renault 5, una estufa eléctrica, un bote inflable amarillo...todo era una fiesta".

   Para abril de 1982 , la evolución de las cifras económicas eran francamente desfavorables. La producción industrial había decaído en un 13,5 por ciento, mientras las ventas bajaron en un 12,2. Mantener el dólar al mismo precio se hacía insontenible, como también la gran cantidad de créditos contraídos en el exterior amenazaba con poner en jaque la capacidad de pago del país.

   Pero en Chile todo era fiesta y alegría, que sólo se empañaba cuando el seleccionador nacional se peleaba con los periodistas que lo criticaban. Se utilizó como arma defensiva el "veto", para prohibir el ingreso de muchos profesionales de la prensa que criticaban en sus columnas el escaso trabajo y excesivo espectáculo del representativo nacional.

  "Yo recuerdo que los jugadores salían en la Teletón, el Festival de la Una, en la Escuelita de Sábados Gigantes y en la mayoría de los estelares televisivos".

   Pinochet, en tanto, le declaraba la guerra al marxismo y Santibañez le declaraba la guerra a los periodistas que lo acechaban.

Luis Santibañez

  "El guatón Santibañez, amenazaba a los periodistas con que después del campeonato mundial se iban a subir al carro de la victoria . Esa fue una frase muy representativa del proceso".

Tanto ardían las cosas en esa época , que hasta Carlos Caszely fue amado por los fragmentados partidos políticos opositores. En uno de los  últimos partido eliminatorio antes de partir a España, el delantero nacional anotó un gol y lo celebró con la mano izquierda en alto, en circunstancias que siempre lo festejaba con la derecha. Ese fue un instante mágico, un destello de luz que despertó la admiración de medio Chile.

  "Eso fue algo muy cómico, yo diría tragicómico, ya que poco tiempo después de ese acto de valentía de Caszely, se supo que tenía una lesión en el brazo derecho y que por ello levantó el izquierdo para festejar".

   Finalmente vino el momento de la pretemporada, los preparativos físicos y psicológicos para el mundial que se iban a realizar en el balneario de Tongoy, distante a 60 kilómetros de Ovalle.

   "Fuimos a ver los preparativos de la selección en el Renault 5, que seguramente era uno de sus primeros viajes largos que hacía. Nunca me olvidaré que Ovalle además de estar revolucionado porque la selección estaba cerca , había una especie de orgullo, ya que jugaba Rodolfo Dubó, quien era nacido y criado en la zona".

   Para Constantino fue maravilloso encontrarse con Mario Osbén , quien encabezaba una campaña publicitaria de Fuji, que señalaba que sería algo así "como el arquero top del mundial", y con el "Pato" Yañez "el mino de la selección , el sinónimo de Sierra actualmente".

     "Era super ordinaria la pretemporada . No tenían buses para trasladarse a la hostería, lo hacían en un furgón Subarú, de esos que le dicen pan de molde. Tengo clarísima la imagen, Santibañez iba sentado adelante y otros jugadores atrás, con las puertas laterales abiertas y con esos buzos apretados".

    En ese equipo las estrellas sobraban : Osbén, el mejor arquero de América; Yañez, el puntero más rápido del mundo; Figueroa, lejos el mejor central del planeta; Caszely, un oportunista de primera. Con esa alineación base, probablemente disfrutaríamos semi-finales.

   Llegó el momento de la despedida, los seleccionados pasaron por cada uno de los programas de televisión prometiendo "lo posible". El pueblo acompañó hasta el aeropuerto a los guerreros al son del himno que contagiaba las gargantas, "Desde Arica a Magallanes...Chile, Chile, Chile, puro corazón, Chile, Chile, Chile, Chile busca el gol".

"Nunca nadie vio en realidad lo que pasaba. Creo que todo fue un show tan bien aprovechado por los milicos, para tapar todo lo que acontecía económica y políticamente".

EL FIN DEL PROCESO.

   17 de junio de 1982, estadio Carlos Tartiere de Oviedo, diez millones de chilenos frente al televisor. Austria, equipo "fácil" según Santibañez, le gana a la "roja" uno a cero. Caszely pierde un penal.

   "Los curas autorizaron llevar televisores al colegio para ver el partido, en realidad para ver ganar a Chile. Es imborrable el momento en que Caszely tira para afuera el penal, como todos se toman la cabeza, como todos nos convencemos que nos robaron el partido, que le ganaremos a los otros rivales".

Carlos Humberto Cazely

La verdad es que todo se desvaneció apenas salió el sol, debut y despedida.

   "Después vinieron las goleadas , 4 a 1 con Alemania Federal y 3 a 1 con Argelia. Fue tremendo para todos. El mejor arquero de América fue un desastre, ni siquiera un juvenil hubiese jugado como él. El delantero oportunista tuvo la oportunidad de su vida y la mandó a la tribuna. El mejor central del universo no se podía ni las patas. El entrenador del carro de la victoria estaba al borde del colapso cardíaco"

   Todo se derrumbó, hasta la economía . El dolar se disparó locamente como el penal de Carlos Humberto, y los felices chilenos que se endeudaron por medio de la divisa verde se encontraron con una deuda tan abultada como los goles que nos metieron los Alemanes.

"El hermoso Renalut 5, cero kilómetro, que era fácil de pagar todos los meses, se transformó en una deuda a repactar una y otra vez ".

  Constantino, repentinamente tomó el diario La Hora y me muestra un titular que dice "Crisis Económica", se sonríe y señala: "parece que cada vez que vamos a los mundiales se genera un caos económico".

   Por lo menos esta vez no colapsamos, aunque igual inflamos el globo. Salas no defraudó y Zamorano fue levantado hacia el carro de la victoria. La verdad es que 16 años después, el ciclo no fue auge y caída, sino más bien tocata y fuga.

POR RODRIGO SIDERAKIS