Free Web Hosting Provider - Web Hosting - E-commerce - High Speed Internet - Free Web Page
Search the Web

EL OJO

El revés de la mirada

reves.GIF (415 bytes)




 PORTADA

 MUNDIAL 1982

 DON RAMÓN

 DEMOCRACIA

 HISTORIAS "11"

 COMICS LA PRUEBA ...

 CANDIDATOS

 CITAS

 FRASES DE...

 ENTREVISTA

 TURISMO

 PEARL HARBOUR

 NIXÓN/PRESLEY

 LA CANCIÓN DEL SIGLO

 LIBROS
STAFF
 

 

ESCRÍBENOS


 


Rodrigo Siderakis

 

Avenida del Telégrafo - San Francisco

  El Bart se ha detenido en Berkeley Station. Este tren subterráneo de San Francisco no es tan iluminadamente familiar como el Metro de Santiago que a veces permite observar como se pierde la imagen de tu novia en el andén de enfrente, entre las ventanas, el olor a goma quemada y el color celeste del carro que acaba de penetrar la estación.

 Las puertas se abren y desde ese momento comienzas a sentir que subes una colina, que estás en constante ascenso. Has llegado a Shattuck Street, el corazón de Berkeley, pero debes seguir caminando hacia arriba un par de cuadras hasta internarte en el Campus de la Universidad de California. Sólo debes caminar...

  Al traer a la memoria ciertas imágenes del mundo, nuestra mente arroja instantáneamente símbolos. No es necesario nombrar el lugar, su arquitectura,  la construcción está allí, dando vueltas periódicamente como un sueño algún día alcanzable. El Coliseo Romano, la Torre Eiffel, la Estatua de la Libertad, el Partenón y finalmente el puente Golden Gate.

  San Francisco, es la ciudad del largo puente de oro, de la falla de San Andrés, de las libertades sexuales, de Alcatraz, la otrora cárcel más segura del mundo. Sin embargo, más allá de la hermosa postal que venden las agencias de turismo, sobre las colinas podemos encontrar un sitio que aún huele a flores y a la revolución.

  Hemos llegado. Atravesamos la universidad de Berkeley y desembocamos como un río en Telegraph Avenue, que se transforma en la continuación de  colores,  sabores, y de los sonidos del mundo, que algún día se estancaron en las luchas pacifistas al ritmo frenético de Joplin, Hendrix , Morrison y que en la actualidad son las principales almas vigilantes de la calle del telégrafo.

  Aquí estamos, parados frente a un baterista callejero que se ha convertido en un monumento sonoro durante las horas de luz y que al compás de James Brown conquistó los oídos universitarios, a tal punto, que éstos formaron su fans club.

  Los tambores, que combinan con el color obscuro del músico se confunden entre los gritos de un predicador que levanta una pancarta señalando: "a pocos días del fin del mundo, todos renuncien a sus trabajos para dedicar la vida a dios".

  Telegraph, se hizo mundialmente conocida a principios de los 70’s debido a los violentos desordenes estudiantiles en defensa de un parque que iba a ser utilizado para levantar edificaciones. Aquel parque  es conocido como "people’s park" (el parque de la gente) y en la actualidad es la residencia de cientos de vagabundos que fueron activos participantes del movimiento pacifista de los 60’s, jóvenes que abandonaron sus casas, o soldados de la guerra de Vietnam que luego del cierre masivo de hospitales psiquiátricos durante la administración Reagan se vieron obligados a vivir en las calles.

  Esta avenida entrega en sus cuatro primeras cuadras, una variedad infinita de sensaciones que invaden el espíritu de cualquier ser. Restaurant, disquerías, tiendas, cantantes, perros, y artesanos. Es imposible imaginar tanto, pero allí está.

  La música suena desde dos gigantescas disquerías, Rasputín y Amoeba. La característica de ambas es que se hacen llamar la "MECA" de los discos de vinilo. Allí puedes encontrar desde los primeros singles que utilizaban "galletas" para sonar en el tocadisco, hasta las últimas ediciones  de hip-hop.

  Pero lo más fantástico para las personas que andan turisteando, es la posibilidad de comprar discos compactos usados, donde por sólo U$ 4.95 encontrarás CD’s que están disputando los primeros puestos en los rankings.

  De la misma forma, las librerías se sostienen por la modalidad de lo usado y lo nuevo, como así mismo, existen las pequeñas librerías especializadas con textos esotéricos, orientales o simplemente universitarios.

  Los olores se mezclan con los sabores en estas pocas cuadras. Desde una Pizza con Coca-Cola por U$ 2.25, pasando por comida china, vegetariana, mexicana, italiana, y la infaltable hamburguesa, transforman a Telegraph en un centro gastronómico, musical, y cultural diseñado para los estudiantes del mundo.

Por Rodrigo Siderakis